El primer chofer sordo de Japón.

Desde pequeño, Takeyama Matsuyama admiraba a todos los chóferes de autobuses y por lo mismo, soñaba con serlo.

Tan pronto como Japón eliminó la prohibición para los chóferes discapacitados, Matsuyama decidió aprender a manejar para poder obtener la licencia correspondiente y lograr su sueño.

Con sus acciones, Matsuyama pretende motivar a personas con sus mismas condiciones para que no olviden y desistan de sus sueños. Además, planea crear una agencia de autobuses para turistas sordos.

Como dato, las leyes de manejo en Japón anteriormente prohibían a las personas discapacitadas para desempeñarse como chóferes, incluso a las personas sordas. Sin embargo, en el 2005, abogados junto con la Federación Japonesa de Sordos pelearon para eliminar esa prohibición sobre las personas sordas presentando múltiples pruebas de varios países como Estados Unidos y Francia en donde los chóferes sordos no tienen problema alguno para conducir, obviamente con un resultado favorable.

Sin embargo, en ese momento la ley fue únicamente remplazada con un requerimiento para las personas sordas indicando que para poder ser chóferes deberían al menos escuchar 90 decibeles con aparatos para sordera pues las sirenas y las bocinas de los autos son registrados a 90 decibeles.

Pero fue hasta el 2011, que la ley se volvió más flexible permitiendo a todos los chóferes sordos manejar con el único requerimiento de usar un dispositivo auditivo.

Un gran cambio para los japoneses pues les permite a sus ciudadanos con este tipo de discapacidad tener mayores oportunidades laborales.